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martes, 1 de diciembre de 2009

Que le den vacaciones a la Parca.

Ya he comentado alguna vez el agujero que me produce en el estómago el hablar de la muerte. Ya he comentado que me horroriza pensar en lo sibilina que puede llegar a ser, hoy estás bien y mañana quién sabe. Solo hace unos días que escribí sobre la muerte de un amigo de mi hija y hoy, nuevamente, vuelvo a escribir sobresaltado con la noticia de la muerte de una persona querida para mí.

Me costó ponerle cara, hacia tantos años que no nos veíamos que tarde en reaccionar. Cuando por fin lo hice los recuerdos empezaron a amontonarse en mi cabeza, años y años de recuerdos, siempre felices al lado de este compañero de juegos. Era una persona algo introvertida pero se esforzaba por integrarse en un grupo que no siempre entendía que sus prioridades, sus intereses o su forma de pensar no fuera la misma que unía al resto. No en vano, sin ser el centro de atención, era la persona que contaba un chiste en el momento adecuado, tenía una idea siempre que a los demás nos escaseaban, una palabra amable cuando la necesitabas,... era de esas personas que sin hacerse notar, sin necesitar aprobación era y estaba cuando había que "ser" o "estar".

La vida nos llevó a todos por caminos distintos y aunque con algunos me ha sido casi imposible mantener la comunicación, siempre he sentido que están ahí y que yo les estaré esperando cuando la vida decida volvernos a juntar. Ahora la Parca ha decidido que ese reencuentro contigo no se produzca jamas y entonces me he dado cuenta de que te echaré de menos. De todas formas te encontrarás con amigos ayoinos que también nos faltaron hace ya algunos años, dile a Carlitos y a Hector que a ellos también se les echa de menos.

Un saludo

lunes, 23 de noviembre de 2009

Muerte adolescente


En la tarde de ayer una de mis hijas se preparaba para lo que prometía ser una gran tarde de Domingo. Se arregló el pelo, se maquilló suavemente (sabe que no me gusta demasiado el maquillaje), se puso sus mejores "galas" de domingo y salió a buscar el merecido descanso después de una larga semana de trabajo entre clases, gimnasio, baile, inglés, viajes,... y es que esta chica no para.

No había transcurrido ni media hora cuando me llamó por teléfono, quería comunicarme el fatal accidente de uno de sus amigos de dieciséis años, un lamentable accidente de moto, una larga agonía durante la que mantenía la consciencia mientras los bomberos trataban de excarcelarle de debajo de la furgoneta que le mantenía atrapado contra el asfalto. Nada se pudo hacer.

Durante la noche, mientras veía como se hinchaban los ojos de mi niña por el dolor que dejaba brotar a través de sus pupilas, empecé a pensar en el padre de ese niño. Él también le vio arreglarse y preparar su tarde de domingo, también le vio ilusionado con lo que prometía ser un día especial, le vio salir con su moto ilusionado con lo que le depararía el futuro y....

De repente me he sentido tan pequeño, tan triste, tan...

Un saludo

miércoles, 8 de julio de 2009

Se murió Jacko.

Parece que el mundo está medio revuelto por la muerte en extrañas circunstancias de MaikelJackson. La verdad es que este señor traía revuelto a todo el mundo desde hace años, sobretodo sus últimos años.

No voy a entrar ni tan siquiera a valorar su vida personal plagada de excentricidades, acusaciones y excesos pero si quiero unirme al homenaje que en estos días le rinden desde todos los continentes.

El artista de los quinientos millones de discos, el artista que quiso ser Peter Pan para no crecer jamas, el artista que compuso canciones entrañables que permanecerán en la memoria de todos ha fallecido a la edad de 50 años y para aumentar su leyenda celebró su último concierto en el Staples Centre de L.A., vestido de oro, acompañado de sus "amigos".

Un saludo




Parece ser que esta era su canción favorita "Smile"

lunes, 22 de junio de 2009

"Las viudas calladitas"

Eso parece ser que fue lo que pensó (y dijo) algún dirigente del PNV después de escuchar las palabras de Francisca Hernández, la esposa del último asesinado por ETA . Parece ser que, en la opinión de este dirigente, Francisca "lo mezclo todo", "hizo referencias muy duras a las familias de los presos".

Yo he repasado las declaraciones de la señora Francisca, las declaraciones del señor del PNV y las declaraciones de algún familiar de preso ensalzando algún que otro acto terrorista y las menos dañinas son las de la viuda.

Acaso el señor del PNV hubiera preferido unas declaraciones llenas de amor y comprensión hacia los verdugos de su marido, estoy convencido de que no. Lo que seguramente molesto a este señor del PNV es que alguien se salga de la ambigüedad peneuvista y diga claramente y en voz alta lo que siente algo a lo que no están muy acostumbrados. Llego a decir este señor que Francisca "estaría sedada a tope" para justificar tan duras palabras, ¡menos mal! (digo yo) sino hubiera estado sedada seguro que habría sido mucho más dura.

Entiendo que las familias de presos tengan reivindicaciones (seguramente justas), entiendo que el dolor de una madre o una esposa tiene el mismo peso en cualquiera de los dos lados pero creo que esta señora se ha ganado el derecho a decir lo que quiera, lo ha pagado con el mayor de los tributos que se le pueden pedir a una esposa: la vida de su marido y padre de sus hijos.

Lo único bueno que tienen las cárceles es que de ellas se sale, ¡de las tumbas no!.

Un saludo

martes, 31 de marzo de 2009

El último viaje.


Hoy me he levantado con el ánimo un poco trastocado por la muerte de un buen amigo. Nos separaban muchos años, podía ser mi padre o incluso mi abuelo pero lo cierto es que siempre conectamos muy bien y mantuvimos una relación bastante buena durante muchos años. Era de esa clase de personas que, aún con su carácter, siempre están de buen humor.

He llegado al trabajo, he conectado el ordenador y he leído un nuevo fallecimiento de alguien conocido de ese rinconcito de Zamora, Ayoó de Vidriales, al que me gusta escapar de tanto en tanto para oxigenarme. He pensado que en los últimos dos o tres años han fallecido en torno a 30 personas de un total de 399 habitantes (para tres pueblos), todos ellos conocidos, vecinos, amigos,...

Y no se que me ha impactado más, si saber que la población de "mi" paraíso terrenal va camino de su ocaso de forma imparable, si haber tenido que poner nombre y cara a cada uno de los difuntos o si lo peor ha sido cerciorarme de que el camino siempre llega a su fin.

Siempre he sido un "cagón" con el tema de la muerte, es hablar de ella e inmediatamente siento un vacío en el estómago, una sensación muy desagradable, pero la muerte está ahí, esperando. Durante muchos años haces como si no existiera, como si fueras inmortal pero con el paso del tiempo llegas a la conclusión de que en cualquier momento te asaltará, quizás cuando mas te apetece vivir, quizás cuando mejor te encuentres, siempre cuando menos la esperas.

Hoy quiero acordarme de todos esos vecinos y amigos que han muerto durante estos años y deseo que "Ella" tarde muchos, muchos años en volver a acordarse de nosotros. ¿Egoísta?.

Un saludo